Pues claro que han pasado cosas. Me enamoré, para empezar. Acepté un trabajo nuevo. Me mudé tres o cuatro veces. Pensé mucho, tanto que mi profesora de Pilates me dijo al tocarme los dedos de los pies que yo pienso "hasta durmiendo". Mis amigos se dispersaron por ahí, encontraron trabajos, se mudaron juntos, se divorciaron. Empecé a escuchar Beirut y me volví más indiedemierda si cabe, pero a escondidas escuché ese R&B pegajoso que me hace pensar que todo va bien.
Me duché acompañada, desayuné en cama. Vi calles ajenas un poquito enfadada por no disfrutarlas.
Y bueno, pues eso. Lo de vivir podría ser un fotograma de Amélie, pero normalmente es más sopas de verduras y pensar en gimnasios. Eso sí, hay momentos brillantes. Destaco la parte de las duchas y de enamorarme por razones obvias.


Hola, hace tiempo... Un placer. Salud.
Me alegro de volver a verte, a leerte.
Que haya mucho amor, pero que no nos abandones tanto.
Aunque no te lo creas, hay más gente que te echa de menos...
Gracias.
Acabo de leer todo lo que escribiste acá hasta ahora.
Y sólo me sale agradecerte.
Y gracias también por volver.