Las uñas 'enlutadas', como dices,
y despertarme tarde, como si diera lo mismo.
Tropezarme en la pinche acera que SIEMPRE está mal apisonada,
y que el café esté que quema de tan caliente. Como si importara.
Después entrar por la puerta de siempre,
de luto toda yo, por lo que se ha perdido.

