Qué gusto haber sido mujer en el siglo XXI, y también en Europa, donde la policía te acosa pero no te derriba (aún). Qué suerte haberse librado de los inquisidores mentales, que dictaban lo que sentías y lo que no. Que te desangraban los dedos porque hablabas gallego o vasco o catalán. Qué suerte haberme criado en una familia de clase media, haber tenido para comer, haber ido a un colegio público y haber aprendido sin hostias de qué va esto de la vida. Qué suerte, por cierto, no haber nacido George W. Bush. Sentirme viva y, dentro de lo que cabe, más o menos pura.
5 comentarios
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Mmmm fascinante blog.
Saludos del Doctor, Crítico insolente de Blogs
http://elburladordemitos.blogspot.com/
Doctor, analíceme, por favor.
Y dígame... ¿qué tipo de análisis prefiere? Los tengo de todo tipo :)
pues uno implacable, de esos que hace en su blog...
la policía te acosa? no hables vascuence