Placeres pecaminosos
Qué gusto haber sido mujer en el siglo XXI, y también en Europa, donde la policía te acosa pero no te derriba (aún). Qué suerte haberse librado de los inquisidores mentales, que dictaban lo que sentías y lo que no. Que te desangraban los dedos porque hablabas gallego o vasco o catalán. Qué suerte haberme criado en una familia de clase media, haber tenido para comer, haber ido a un colegio público y haber aprendido sin hostias de qué va esto de la vida. Qué suerte, por cierto, no haber nacido George W. Bush. Sentirme viva y, dentro de lo que cabe, más o menos pura.



Doctor dijo
Mmmm fascinante blog.
Saludos del Doctor, Crítico insolente de Blogs
http://elburladordemitos.blogspot.com/
11 Junio 2007 | 06:30 PM