Una también tiene derecho a enfadarse y a querer escupirte en un ojo. Y a gritar "¡Agh! ¡Te odio!", como si esto fuese una peli de serie B. Y a tirar tus cosas por la ventana (siempre he querido tirar las cosas de alguien por una ventana, a ser posible por la mía, ya que da mucha más legitimidad y eso).
Ah. Y a decirte que cuando dormía contigo me molestaba tu aliento , que pensé en abandonarte unas quinientas veces y que siempre, siempre, siempre fingía. Lo cual no es verdad.


Jeje. ¡Apoyo el derecho a enfadarse, cabrearse, gritar y hasta a tirar cosas por la ventana!
Y también el derecho a mentir por orgullo, porque yo lo valgo, porque yo no necesito a nadie y porque sé vivir sin tu amor (aunque por dentro me muera por no tenerte)
Un saludo ;)
apoyo el derecho a mentir a la cara!!!
Yo creo que es preferible cabrearse cotidianamente sin tanta escena. Imagino que decir lo del aliento y que siempre fingías puede dar lugar a daños irreparables para algunos... Tenemos que liberar la cotidianidad de tantas exigencias de felicidad y buenrollismo.
Yo una vez tire una manzana desde un octavo piso. No es lo mismo ue un Tv, por supuesto, pero es divertido. Y tambien he mentido por conservar dignidad y no irme con el rabo entre las patas.
Luego de hacer ambas cosas me da un cargo de conciencia que te cagas...