Una canción para Malena
Alguien tendría que haber escrito una canción sobre ella. Se lo merecía, no es una de esas pilinguis que arrasaron los ochenta y después se apagaron y que al final de la noche olían tan mal como una colilla. Se lo debía el mundo por tanto poema robado a las horas de sueño, por tanta lágrima solemne. Por ser bella.
A Malena no le molestaba que hubiese muerto su época. Llevaba sabiéndolo más de diez años. Que se le pasarían los buenos despertares y la voz melodiosa. Y que, un día, los cardados ya no serían lo más. Pero le molestaba, le incordiaba, le picaba, le desquiciaba la ausencia de poetas. Porque ninguna musa muere sin una canción. Y a ella se le acercaba la hora. Una muerte rápida, imaginativa, colorida incluso. Para Malena.
Antes, sin embargo, necesitaba la obra. El punto final a una existencia polémica. Notas para perdurar y sonar en casettes modernos. Para recordar a los hijos de la década dorada lo que había sido, e importunar a los enemigos que quedaban con vida. Para convencerla de que sus veinte años de cantante con mechas, de drogadicta del pop, de puta de las canciones electrónicas no habían transcurrido en vano. Una canción dulce. Un tango. Versos para hacer llorar a sus amantes. Para Malena.





marilia dijo
"La más señora de todas las putas, la más puta de todas las señoras...
Y si la Magdalena, pide un trago, tú la invitas a cien, que yo los pago..."
Lo cantó Sabina. Adoro esta canción
5 Marzo 2007 | 03:44 PM