Triste
entre copas de vino y las paredes manchadas de vidas pasadas a prisa, fast-forward y hacia atrás otra vez. Como las cartas en el cajón del maquillaje. Como la ausencia, que pincha y molesta. Triste, como otra canción de aquellas. Como los domingos por la tarde, y ver que ya tienes una arruga. Como vasos vacíos. Como esta puta ciudad, que me obliga a quererla.


Shenka dijo
No, si va a ser verdad que los gallegos estáis atados a la melancolía y el pesimismo. Mientras que no te encadenes a ellos...
Un beso, ¡madrugadora!. :)
10 Febrero 2007 | 07:20 AM