Que haga ruido el ordenador, que me da igual. Que sigan vibrando las paredes y tocando el reloj. A mí los tic-tac hoy no me afectan. Y si mi compañero de piso llama a la puerta, que llame. Que no voy a salir, hoy me toca quedarme en este cuarto contigo, como si un día fuera toda nuestra odisea y tu cama mi pista de aterrizaje tras cada vuelo. Que me cures de esta mierda de vivir. Y que sigas respirando en mi oído, despacito, mientras la lluvia ensucia los cristales. Que me beses sólo a veces, aunque me muera de ganas. Que me aprietes contra tí con paz y fuerza. Que pueda dormir otra vez. Que el mundo se pare, si quiere. Estoy contigo en cama escuchando Hawskley Workman, y tengo el corazón caliente. 'Wonderful and Sad'...