Que no hay nada que a Laura le asuste, no señor. El cielo no es más que un techo azul de mentira, que a poco que lo golpees se astilla. Y abre la boca y recibe la comunión de la alegría, la de verdad, la del olvido absoluto. Y, mientras el agua se desliza por su garganta, la vida no molesta, por un segundo. Y el cielo es, otra noche más, un techo de mentira. Porque Dios, al fin, que ya era hora, nos dio permiso e instrucciones de vuelo. Hacia nunca.


jp dijo
Permiso e instrucciones de vuelo. Perdóname que a veces sólo pueda repetir ciertas frases cual átrida Letanía Contra el Miedo.
28 Febrero 2006 | 08:21 AM