This is what you get,
This is what you get,
This is what you get…
Ana miró impasible al café. El café, como era de esperar, no la miró de ninguna manera. Extrañamente, después de suspirar, se dio cuenta de que no le salían las lágrimas. No sentía nada. No había habido ni un solo día de calma completa en esos treinta y seis meses. Ni una discusión sin llantos. Ni una noche a la semana sin desvelo y pesadillas. Después de tanto reñir, de tanto rascarse el corazón con estropajo, creía que se había quedado seca por dentro. Al fin no le hacía daño la manera agresiva de él de remover el té, no le hacía daño su escupitajo perenne en las orejas, ni le afectaba su sordera crónica. Pagó el café (un euro treinta, por favor) y se marchó. Sobre una mesa de mármol blanco se quedaban sus años de joven, unas cuantas cartas –copiadas– de amor y un Scotch-Brite con el que se fregaba, periódicamente y con mucha furia, el corazón gastado.


De las mejores canciones (y videclips!) de la historia :o
Es desde luego una joya, la mejor con Paranoid Android...(si te gusta el Ok computer, escucha "Z" de My morning Jacket, de lujo)
Demasiado, ya, sin dosis...
... ah, claro, que eres una persona y no una máquina de relatar, ideada y engrasada a fin de escribir cosas que yo pueda devorar. Claro, qué tonto :-)
Aquí estamos.
Where I end and you begin.
Eso me suelen decir a mí los cafés. Con las mujeres lo suelo saber de antemano.
fregarse el corazón...
evidentemente, algo se trama en algún sitio, no lo dudo
quiero saber como se llama el logo de radiohead el de los ojos grandes con una lines en medio...
perdon por la ignorancia pero soy nueva en esto